El renovado impulso mundial de la inversión en inteligencia artificial no es solo una noticia económica. Es una señal clara de que el mundo está entrando en una etapa en la que la innovación, los datos y la capacidad de adaptación serán aún más importantes para el desarrollo de las personas, las empresas y las instituciones. Cuando grandes inversiones se dirigen hacia la inteligencia artificial, el mensaje es positivo: la tecnología ya no se entiende solo como una herramienta