Los estudiantes viven hoy en un entorno informativo rápido, intenso y profundamente conectado. Cada día reciben noticias, opiniones, imágenes, vídeos, anuncios, publicaciones y mensajes procedentes de muchas plataformas. Este acceso a la información ofrece grandes oportunidades para aprender, conocer otras culturas y comprender mejor el mundo. Sin embargo, también plantea un desafío importante: distinguir entre información fiable, información incompleta, información manipulad