En los últimos tiempos, la inflación ha vuelto al centro del debate económico, social y político. Ya no es solo un tema para bancos centrales, ministros de economía o analistas financieros. Hoy forma parte de la vida diaria de millones de personas: aparece en el precio de los alimentos, en el coste del alquiler, en la factura de la electricidad, en el transporte, en la matrícula universitaria y en la capacidad real de ahorro de las familias. Para los estudiantes, esto signifi