La transformación digital ya no es un proyecto interno limitado a la actualización de sistemas o a la incorporación de nuevas herramientas tecnológicas dentro de las organizaciones. En la actualidad, se ha convertido en una fuerza estructural que está reconfigurando los mercados globales, modificando los flujos comerciales, los servicios financieros, las cadenas de suministro, el comportamiento del consumidor, la competencia entre empresas y hasta la forma en que los gobierno