En 2026, la educación superior transfronteriza ya no puede entenderse solo como la posibilidad de estudiar en otro país. Hoy representa algo mucho más amplio: una nueva forma de acceder al conocimiento, de construir trayectorias académicas internacionales y de conectar la educación con una realidad global, digital y profesionalmente dinámica. Ya no se trata únicamente de movilidad física, campus internacionales o intercambios tradicionales. Se trata también de aprendizaje en